El dashboard estaba precioso. Colores corporativos, gráficos animados, filtros por todas partes. El problema: tres meses después de entregarlo, nadie lo abría.
He visto esto muchas veces. Dashboards que costaron meses de trabajo y terminan abandonados. Y también he visto lo contrario: dashboards simples, casi feos, que se convirtieron en la herramienta más usada de la empresa.
La diferencia rara vez está en la tecnología o en lo bonito que se ve. Está en errores de diseño que parecen menores pero matan la adopción.
Error #1: Meter todo lo que se puede medir
El cliente pide un dashboard. Tú, queriendo demostrar valor, metes 35 gráficos en una pantalla. Ventas, inventario, RRHH, finanzas, marketing. Todo.
El resultado es un muro de datos donde nadie sabe dónde mirar primero. Es como si te pasaran un diario de 200 páginas cada mañana y te dijeran "léelo todo antes de la reunión".
La solución: Un dashboard debe responder máximo 3-4 preguntas de negocio. Si necesitas cubrir más, haz varios dashboards. Uno para cada público o cada decisión.
Error #2: Gráficos bonitos pero ilegibles
Los gráficos de dona con 12 categorías. Los gráficos 3D que distorsionan las proporciones. Los colores que se ven bien en tu monitor pero en el proyector de la sala de reuniones son todos iguales.
Un gerente de operaciones me contó que pasaba 10 minutos "descifrando" su dashboard antes de cada reunión de directorio. Debería ser al revés: debería entenderlo en 10 segundos.
La solución: Barras y líneas cubren el 80% de los casos. Si tienes que explicar cómo leer un gráfico, es el gráfico equivocado.
Error #3: Datos que llegan tarde
Un dashboard de ventas que se actualiza cada viernes. Para el lunes, los datos ya tienen tres días de desfase. Para cuando ves un problema, ya pasó una semana.
No todos los dashboards necesitan ser en tiempo real (eso cuesta plata y complejidad). Pero la frecuencia de actualización tiene que calzar con la velocidad de decisión.
La solución: Pregúntate: ¿cada cuánto tomo decisiones con estos datos? Si es diario, el dashboard debería actualizarse al menos una vez al día. Si es semanal, puede ser semanal.
Error #4: No tener un "punto de entrada" claro
Abres el dashboard y no sabes por dónde empezar. Hay 15 gráficos del mismo tamaño, todos parecen igual de importantes. Terminas mirando cualquier cosa o, peor, cerrando la pestaña.
La solución: Diseña una jerarquía visual. El número o gráfico más importante va arriba y grande. El resto, más pequeño y abajo. Guía el ojo del usuario como si fuera un artículo de diario: titular, subtítulo, desarrollo.
Error #5: Números sin contexto
"Vendimos $45 millones este mes". ¿Eso es bueno o malo? No tengo idea. ¿Cuánto vendimos el mes pasado? ¿Cuál era la meta? ¿Cómo le fue al mercado?
Un número suelto no dice nada. Se vuelve útil cuando lo comparas con algo: período anterior, presupuesto, promedio del rubro, récord histórico.
La solución: Cada métrica clave debería tener al menos una comparación. Y si cambia significativamente, debería saltar a la vista (colores, flechas, alertas).
Error #6: Filtros que nadie entiende
Vi un dashboard con 8 filtros en la parte superior. Región, sucursal, vendedor, categoría, subcategoría, fecha inicio, fecha fin, tipo de cliente. Para ver las ventas del mes, había que configurar 8 cosas primero.
Los filtros son útiles, pero cada filtro que agregas es fricción. Y la fricción mata la adopción.
La solución: Empieza con valores por defecto que muestren lo más común (ej: mes actual, todas las regiones). Deja filtros avanzados para quienes realmente los necesitan, pero que no sean obligatorios para ver algo útil.
Error #7: No involucrar a los usuarios desde el principio
Este es el error más caro. Te encierras 3 meses a construir el dashboard "perfecto" según lo que crees que necesitan. Lo entregas con orgullo. Y te dicen: "está bueno, pero lo que realmente me sirve es otra cosa".
He visto proyectos completos que terminaron en la basura por esto. Meses de trabajo perdido.
La solución: Prototipo rápido. Muestra algo en la primera semana, aunque sea feo. Pregunta: "¿esto es lo que necesitas?" Ajusta. Repite. Los usuarios finales deberían ver el dashboard en desarrollo, no solo en la entrega final.
El test de los 5 segundos
Cuando termines un dashboard, haz esta prueba: muéstraselo a alguien que no lo ha visto por 5 segundos. Luego pregúntale qué entendió.
Si puede decirte cuál es el mensaje principal, vas bien. Si se queda en blanco o dice "vi muchos números", tienes trabajo que hacer.
Los mejores dashboards no son los más completos ni los más bonitos. Son los que la gente realmente usa. Y para que los usen, tienen que ser tan fáciles de leer que no requieran esfuerzo.
¿Tienes un dashboard que nadie mira? Podemos revisarlo juntos y ver qué se puede mejorar. Escríbeme.